EL FUTURO DE ESPAÑA

España debe plantear una consulta no vinculante que pregunte a los españoles si quieren continuar o no en la Unión Europea y en el espacio Schengen. Si es positivo, hacer un referéndum formal de permanencia o salida de España de ambos espacios.
Cada vez pienso más que la famosa reconversión industrial del exjefe del gobierno González fue totalmente innecesaria. El sector público español podía aguantar, pero el expresidente decidió privatizarlo probablemente debido a poderes fácticos foráneos que querían asaltar el pastel español y al final se quedaron con la propiedad masiva de empresas que eran perfectamente productivas bajo el estado. Si el expresidente pudo arreglar el desastre económico que vendría después (huelga de 1986) fue porque pidió ayuda europea para esconder el desastre.
Eso salvo la economía temporalmente, pero la dejo en manos de fluctuaciones internacionales como las subprime que acabaron por reventar la economía española que en 2011 ya era totalmente dependiente del exterior.

España debería recuperar su soberania económica. Incluso salirnos del tratado de no Proliferación nuclear de los setenta y construir nuestra primera bomba nuclear. Cuanto más dependemos de otros, más débiles somos.

Y también una consulta no vinculante primero y referéndum después sobre la OTAN. Si acaso hacer un pacto binacional con Estados Unidos después, pero la OTAN en si es absurda… Aunque hay que preguntar.

Consulta y referéndum de OTAN, UE y Schengen. Y salir del Tratado Nuclear y construir muchas bombas nucleares para que España se pueda defender de un ataque.

Por último, España debe abandonar el euro y reintroducir la peseta. Habría que aprobar una ley que restableciera la peseta como moneda nacional, derogar o modificar la Ley 46/1998 sobre introducción del euro, reformar la Ley 13/1994 del Banco de España para así controlar la política monetaria.  Luego establecer el tipo de conversión de euros a pesetas, adaptar contratos, depósitos y deudas, y emitir la nueva moneda quitando el euro.

Vamos, quitar la ley del 98, reformar el Banco de España y reintroducir la peseta estableciendo los tipos de cambio… Luego empezar la emisión efectiva en territorio nacional (con una nueva ley monetaria) y empezar a tener soberanía para aumentar o no su volumen y controlar efectos adversos contra nuestra economía.
El Banco de España debería ser totalmente independiente y su Junta directiva con su Presidente nombrado por una Comisión especial del Congreso, no por ningún cargo ejecutivo. El Congreso o su equivalente debería controlar al Banco cada cierto tiempo a nivel de planificación y actuación pública.
Para cambiar la moneda no haría falta consulta o referéndum, ya que saldríamos de la Unión Europea previamente. No sería necesario y muy consecuente con la decisión anterior nacional.


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